¿Estás estudiando Química, Bioquímica, Biología o Fisiología y sentís que no
sabés nada a pesar de haber leído todo? ¿Sentís que con las clases de la facultad no es suficiente?
Es hora de transformar tu forma de estudiar:
• Basta de releer y repetir el mismo tema hasta el cansancio.
• Aprendé a elaborar explicaciones, conectar conceptos y deducir fenómenos.
No quiero que recuerdes respuestas. Quiero que aprendas a construirlas.
Hola!!! Soy Lu, Profesora Universitaria de Química, formada en la Facultad de Ciencias Bioquímicas y Farmacéuticas de la UNR. Desde hace más de diez años acompaño a estudiantes de carreras de Ciencias de la Salud a transitar los primeros años de la vida universitaria.
Mi recorrido profesional combina dos mundos:
Vivir el día a día del aula y de la práctica profesional me permitió ver algo muy concreto: muchas veces el ritmo de la facultad nos empuja a estudiar únicamente para aprobar un examen. Sentimos que aprendimos un tema porque lo leímos varias veces y podemos repetirlo sin problemas. Pero cuando ese aprendizaje se apoya únicamente en la memoria a corto plazo, termina desapareciendo mucho más rápido de lo que imaginamos.
Es ahí cuando aparece la frustración. Podemos recordar definiciones, repetir pasos o reproducir una explicación de memoria, pero cuando necesitamos integrar conceptos o responder una pregunta diferente, sentimos que no sabemos nada. Y no se trata de falta de capacidad: simplemente, memorizar no alcanza.
Fue justamente esa realidad la que me impulsó a crear Razonando QuímicaMente: un espacio pensado para que aprendas a razonar, optimizando tu tiempo y construyendo un aprendizaje que te acompañe durante toda la carrera. Mi objetivo no es que memorices respuestas, sino que aprendas a conectar conceptos, comprendas el porqué de cada fenómeno y construyas tus propias respuestas.
Para lograrlo, mi lema es simple:
"Entender lo básico para dominar lo complejo."
Para llevar mi lema a la práctica, diseñé una metodología de trabajo basada en seis pilares.
Estos pilares guían cada una de mis clases y tienen un objetivo central: ayudarte a razonar lo que estudiás, en lugar de limitarte a memorizarlo.
Porque razonar un contenido implica mucho más que recordarlo. Implica poder comprenderlo, explicarlo, relacionarlo, interpretarlo, analizarlo, fundamentarlo y aplicarlo frente a preguntas y situaciones diferentes.
Por eso, en mis clases no vas a encontrar una serie de pasos para repetir de memoria. Vas a encontrar herramientas para entender qué estás estudiando, por qué ocurre, cómo se relaciona con otros conceptos y cómo utilizar ese conocimiento para construir tus propias respuestas.
Estos son los seis pilares que sostienen mi forma de enseñar:
Aprender no consiste solo en escuchar explicaciones o memorizar conceptos. En mis talleres, vos sos el protagonista del proceso. A través de preguntas, ejemplos y casos de la vida real, te voy guiando para que relaciones ideas, entiendas el porqué de cada fenómeno y descubras cómo aplicar esos conceptos en distintas situaciones. Porque cuando aprendés a razonar, dejás de memorizar respuestas y empezás a construirlas.
Muchas veces las dificultades para avanzar no están en el tema nuevo, sino en conocimientos de materias anteriores que quedaron poco claros. Por eso, para mí es importante que refuerces esas bases, ya que son el punto de partida para comprender los nuevos contenidos. Cuando esos conocimientos están firmes, estudiar lo nuevo se vuelve muchísimo más fácil.
Trabajo con gráficos, dibujos y esquemas. Estas herramientas no solo ayudan a comprender mejor los temas, sino también a relacionar conceptos e interpretar procesos que muchas veces resultan difíciles de imaginar. Porque una imagen bien explicada puede enseñar mucho más que veinte páginas de texto.
Cada tema se construye sobre el anterior. Empezamos por comprender los conceptos básicos y, paso a paso, vamos integrándolos hasta poder explicar procesos más complejos. Estudiar así hace que aprender sea más fácil y, también, permite desarrollar un conocimiento sólido y duradero.
Entender un tema es fundamental, pero también lo es saber explicarlo. Por eso te enseño a organizar tus ideas y construir respuestas claras y bien fundamentadas. Cuando aprendés a expresar lo que sabés con tus propias palabras, ganás confianza y demostrás realmente que comprendiste el tema.
Un examen oral, un escrito, un multiple choice o uno de resolución de ejercicios ponen a prueba habilidades diferentes y, por lo tanto, requieren estrategias de preparación distintas. Por eso te enseño cómo adaptar tu forma de estudiar a cada modalidad para que llegues al examen sabiendo no solo qué estudiar, sino también cómo prepararte para demostrar todo lo que aprendiste.
Descubrí cómo cambia una explicación cuando empezás a relacionar conceptos en lugar de repetirlos de memoria. Esto es exactamente lo que trabajamos en mis clases. Elegí una materia y compará dos formas de estudiar el mismo tema.
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En la facultad, muchas veces los contenidos se explican como si los estudiantes ya fueran profesionales. En mi caso, te hablo como alguien que está aprendiendo y que, probablemente, esté viendo esos temas por primera vez. Traduzco el lenguaje técnico en explicaciones simples, apoyándome en ejemplos, dibujos, gráficos y esquemas que te ayudan a comprender cada concepto, sin perder la rigurosidad que exige la carrera.
En mis clases no solo trabajamos el contenido de la materia, también vas a desarrollar herramientas para organizar tus ideas, construir respuestas claras y fundamentar tus conocimientos, ganando confianza al momento de enfrentarte a un examen escrito de desarrollo o a un examen oral.
Conmigo vas a desarrollar una forma de estudiar basada en el razonamiento, la comprensión y la organización de las ideas, no vas a estudiar solo para aprobar un examen y olvidarte de todo a los pocos días. Un método que vas a poder aplicar una y otra vez, sin importar la materia que estés cursando.
Aprender también implica equivocarse, frustrarse y volver a intentar. Por eso, además del acompañamiento académico, en mis talleres encontrás un espacio donde podés preguntar sin miedo, equivocarte sin sentirte juzgado y recibir el apoyo que muchas veces hace falta para seguir adelante.
Más de 500 alumnos ya transformaron su forma de aprender. Es hora de dejar de memorizar y empezar a razonar.